8 jul. 2009

Los hombros soportan el mundo

Llega un momento en que no dice más: mi D-io.
Tiempo para la absoluta depuracion. Tiempo, no decir más: mi amor.
Porque el amor es inútil. Y los ojos no lloran.
Y sólo el manos hacen el trabajo rudo. Y el corazón está seco.

Se quedó sola, la luz se apague, pero en sus ojos el brillo enorme
¿Estás seguro, no sé sabre sufrir. Y no espera nada de tus amigos.

Pronto será la edad, que es la vejez?

Sus hombros soportan el mundo y que no pesa más que las manos de un niño.
Las guerras, las hambrunas, las discusiones dentro de los edificios
sólo demostran que la vida continúa y que ni todo está aún en libertad.

Algunos piensan en el bárbaro espectáculo, prefieren (los delicados) morir.
Ven un momento en que no sirven de morir. Ven un momento en que la vida es un fin.
La única vida ,sin cualquier mistificación.

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